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Se proyecta “Lago Escondido: Soberanía en juego”

El documental, que se exhibe este viernes en el Cine Teatro Español, registra una marcha al espejo de agua apropiado por Joe Lewis en la zona cordillerana de Río Negro. Allí, el magnate británico no solo ha creado un feudo de 13 mil hectáreas que incluye una mansión, helipuertos, un casino y usinas eléctricas, sino que además cerró el camino público para acceder al lago, patrimonio natural de todos los argentinos, y lo convirtió en su propiedad privada.

El viernes 25 de septiembre a las 17:00, en Cine Teatro Español, se exhibe el documental “Lago Escondido: Soberanía en juego”, del realizador Camilo Gómez Montero, que fue seleccionado para el Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos. La propuesta tiene entrada solidaria, mediante la entrega de un alimento no perecedero.

El material registra la séptima marcha al espejo de agua apropiado por el magnate británico Joe Lewis. Un grupo de argentinas y argentinos intenta llegar hasta el Lago Escondido, al sur de Argentina, donde Lewis ha creado un feudo de 13 mil hectáreas que funciona como un Estado paralelo.

Este documental narra la marcha de 2023, con una cámara que va registrando los hechos de manera directa. Además, indaga sobre oscuros intereses geopolíticos, lobbys empresariales/judiciales y complicidades de algunos sectores de la política argentina con intereses extranjeros, incluso en contra de su propia Patria.

A mediados de la década del 90, Joe Lewis -la sexta persona más rica de Inglaterra y entre los 500 más ricos del mundo- adquirió de manera irregular 13.000 hectáreas en la zona cordillerana de Río Negro, una porción de tierra ubicada a solo 5 kilómetros de la frontera con Chile, que contiene dentro de sus límites una inmensa reserva de agua dulce llamada Lago Escondido.

Lewis no solamente construyó un feudo que incluye una mansión, helipuertos, un casino y usinas eléctricas, sino que además cerró el camino público para acceder al lago, patrimonio natural de todos los argentinos, y lo convirtió en su propiedad privada. Esto obliga, a quienes quieran visitar el espejo de agua, a recorrer un extenso y complicado sendero de montaña de aproximadamente 30 kilómetros.

A partir de estos hechos, comenzó la resistencia de los pobladores. En 2017, se sumaron militantes y activistas de diferentes partes del país para realizar largas y pacíficas marchas hacia el lago. Una serie de travesías con el objetivo de exigir la reapertura del camino público accesible y que cualquier persona pueda ingresar libremente y sin dificultades.  

En 2022, el director correntino Camilo Gómez escuchó por radio una noticia que lo impactó: un grupo de militantes argentinos que intentaba llegar a Lago Escondido, fue interceptado por una patota de matones a caballo, encapuchados y armados con escopetas que, bajo las órdenes de Lewis, les impidieron acceder a un espacio natural público. Esa noticia, con detalles que parecían describir escenas de una película del lejano oeste, hizo un click en su cabeza y se transformó en el germen de “Lago Escondido: Soberanía en juego”.

El film es austero en cuanto a presupuesto. Fue financiado por los propios realizadores y pudo finalizarse gracias a un equipo técnico conformado por amigos egresados de diferentes universidades públicas de cine, que filmó “con un tremendo sentimiento militante y por amor a la patria”.

El equipo de grabación era muy reducido y compacto: tuvieron que adaptarse a la complejidad del terreno, la luz cambiante y las inclemencias del tiempo. Se vieron obligados a convertirse en “realizadores-marchantes” que, además de conseguir buenos encuadres y un sonido decente, tenían que marchar al ritmo de la columna, remar en kayaks, aguantar mochilas pesadas y lidiar con el terror y la represión sin perder ningún detalle de lo que iba sucediendo, para conseguir un registro fiel que pueda servir como testimonio de la violencia y la injusticia que se cuecen en el sur del país.

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